Inspirado en la exitosa trayectoria de la Constructora Celi, cuya historia se entrelaza con el desarrollo urbano de Aracaju, el proyecto traduce el concepto minimalista en una narrativa elegante y sofisticada. Piezas diseñadas por Jader Almeida, reconocido por su estética refinada y funcional, marcan el ambiente, reforzando la armonía entre diseño y elegancia. El árbol, símbolo de protección y continuidad, es retratado en una obra del artista de Sergipe Gil Apolinário, conectando el espacio con las raíces culturales, la fuerza y la cosecha de buenos frutos. El resultado es una impecable fusión entre arte, diseño y memoria.