El punto de partida del proyecto de Isabela Portela es el diseño del mostrador central en forma de trébol, que simboliza suerte y crecimiento. Este elemento no solo es el corazón del bar, sino que también invita a la socialización, promoviendo interacciones más cercanas entre el público. A través de su forma orgánica, el mostrador crea un espacio donde los visitantes pueden vibrar juntos y construir sueños. Inspirado en el icónico estilo Art Déco, el proyecto destaca una paleta de colores vibrantes y líneas geométricas, acentuadas por sofisticados detalles en dorado. Cada aspecto del diseño crea una atmósfera envolvente y notable, convirtiendo este bar en un refugio para quienes desean celebrar momentos especiales y compartir experiencias.