El lugar soñado para quien disfruta salir al amanecer con una caña de pescar en mano, sentir la brisa salada en la piel y regresar en busca de descanso en un entorno de libertad. Aquí, la arquitectura conversa con el entorno costero, dejando que la vegetación abrace los espacios, difumine los límites entre interior y exterior, y potencie la sensación de frescura y vida. Con una paleta de colores que remite al mar, los corales y el sol; y una selección de materiales expresivos por su fuerza estética, estamos ante una casa creada para vivir el mar a plenitud.