Aprende a decorar el sofá con una manta y cojines con consejos de composición, armonía de colores y texturas para transformar tu sala.
Presentado en 18 abr 2025, 8:51

Proyecto de Felipe Carolo. (Ruy Teixeira)
El sofá es el protagonista de la sala de estar. Es donde nos relajamos, recibimos visitas, vemos películas y, muchas veces, pasamos horas de nuestro día. Por eso, merece especial atención cuando se trata de decoración. Una de las maneras más simples, accesibles y efectivas de transformar el aspecto de su sala es usar mantas y almohadas. Estos accesorios, aunque pequeños, tienen el poder de cambiar completamente la atmósfera del proyecto, aportando color, calidez y personalidad al espacio.
Decorar el sofá con manta y almohadas es una manera de aportar más creatividad y hacer que el espacio sea más auténtico, sin embargo, es importante tener cuidado para armonizar los colores y estampados y así hacer que el espacio sea acogedor.
(divulgação/ Emily Henderson/CASACOR)
Decorar el sofá con manta y almohadas es un ejercicio de composición que involucra estética, funcionalidad y sensibilidad. No se trata solo de colocar objetos sobre el sofá, sino de crear un conjunto visual que dialogue con el resto del proyecto.
Las mantas de telas más pesadas, como lana, tejido o terciopelo, son perfectas para el otoño y el invierno. No solo calientan, sino que también crean una atmósfera más acogedora. En verano, prefiera telas ligeras, como algodón o lino, que transmiten frescura y suavidad.
Hay varias formas de colocar la manta sobre el sofá, y cada una transmite una sensación diferente. Drapeada casualmente sobre el brazo del sofá crea un look relajado y cómodo. Doblada de forma simétrica sobre el respaldo transmite organización y elegancia. Ya cubriendo parte del asiento, puede incluso ayudar a proteger el sofá, además de añadir textura.
Projeto de Cilene Lupi. (Rafael Renzo/CASACOR)
Para un sofá de tres plazas, lo ideal es usar de tres a cinco almohadas. Mezcla tamaños: combina almohadas grandes con otras más pequeñas. Esto aporta profundidad y movimiento. Prefiere números impares, que crean composiciones más interesantes y dinámicas.
Projeto de Daniela Funari. (Mariana Camargo/Divulgação)
No te limites solo a las almohadas cuadradas. Formatos rectangulares, redondos o incluso modelos con bordados y aplicaciones pueden aportar un encanto extra. Texturas como lino, crochet, terciopelo, peluche y cuero añaden capas táctiles al espacio, creando un proyecto más sensorial.
Puedes comenzar la decoración eligiendo la manta y, a partir de ella, definir los colores de las almohadas. O hacer lo contrario: usar la manta como elemento de contraste o equilibrio para las almohadas elegidas. Lo importante es que todo dialogue entre sí.
Projeto de Escala Arquitetura. (Fotos: Juliano Colodeti, do MCA Estúdio / Produção: Andrea Falchi e Rennan Scalabrin/Divulgação)
Define de dos a tres colores principales que se relacionen con la decoración del proyecto. Estos colores pueden estar presentes en las almohadas y en la manta, creando un hilo conductor visual. Por ejemplo, si su sala tiene tonos terrenales, combina almohadas en beige, terracota y marrón con una manta en tono caramelo.
Diferentes estampados pueden (¡y deben!) ser combinados. El secreto está en el equilibrio: mezcla un estampado más llamativo con otro más discreto. Rayas, florales, geométricos y étnicos pueden convivir, siempre que compartan algún color en común o que estén en proporciones diferentes (uno más grande, otro más sutil).
Projeto de Paula Neder. (MCA Estúdio/Divulgação)
La técnica del tono sobre tono es sofisticada y segura. Elige un color base, como azul, y usa variaciones de este en las almohadas y manta: azul marino, azul claro, azul petróleo. Esto crea profundidad sin perder la armonía.
Si temes equivocarte, invierte en una base neutra—como almohadas blancas, grises o beige—y añade puntos de color en la manta o en una o dos almohadas. Esta estrategia permite renovar el aspecto con facilidad, cambiando solo los accesorios coloridos según la estación o el ánimo.
Projeto de Mariana Leal. (Renato Navarro/Divulgação)
La composición del sofá debe dialogar con el proyecto en su totalidad. Observa la alfombra, las cortinas, las obras de arte y hasta las plantas alrededor. Estos elementos ayudan a determinar la paleta ideal y evitan excesos o contrastes no deseados.
Projeto de Ricardo Abreu. (André Mortatti/Divulgação)