Un lugar para recibir amigos de forma relajada. Un espacio compacto para potenciar la integración, pero equipado con todo lo que esperarías de una completa zona gourmet. A este concepto, Thiago Manarelli y Ana Paula Guimarães combinan la idea del granero, el lugar de la finca donde se almacenan los alimentos. Entre colores y texturas, los arquitectos utilizan diferentes tonos de madera, azul marino, vino, y lanzan un atrevido azul celeste; la carpintería, el mobiliario y la nueva iluminación también aparecen como novedades. El patio con árbol de jabuticaba y pérgola completa el ambiente, perfecto para relajarse y contemplar el jardín.