Nuestra recepción fue diseñada por la arquitecta y ceramista Mónica Camargo como un patio interno. Con una mezcla de tonos tierra, azules y verdes, el panel de azulejos creado por ella exclusivamente para la exposición es lo más destacado de la sala. Todo allí recuerda a la naturaleza: los colores, el suelo de cemento de terracota, los muebles de formas orgánicas e incluso el diseño artesanal de las alfombras. Mónica también apostó por la estética más rústica de la cerámica. Aparece en un segundo panel, al fondo de la sala y también en una pared revestida con un producto de cemento que recuerda a los cobogós. "Es un ambiente que trae un cierto aire de Marruecos".