Respira, suspira e inhala: estos son los tres pilares de esta sala. Es un espacio diáfano, pero con las zonas que lo componen separadas. Se trata de un vestidor, una sala de descanso y una sala de relajación donde los tonos verdes y lavanda se equilibran gracias a los colores neutros. El techo alto se aprovecha para sorprender al usuario con una gran abertura, de la que cuelgan escultóricamente varillas. Mientras tanto, la naturaleza también forma parte del espacio, extendiéndose por diferentes rincones. La luz tenue, controlable, invita al descanso y al bienestar.