La paisajista Betty Ibañez propone una experiencia inmersiva en “Isla Bonita”, un jardín donde materiales, agua y vegetación se entrelazan con naturalidad para dar forma a un refugio que invita a pausar, habitar y permanecer para disfrutar. El espacio se revela como una isla de agua cristalina y sensorial, rodeada de naturaleza viva, donde cada elemento —desde las texturas hasta los sonidos y reflejos— contribuye a una atmósfera de calma, bienestar y conexión. Aquí, el espíritu del visitante se reconcilia con el ritmo sereno de la naturaleza.