El entorno desarrollado por los arquitectos Orestes Blanco y Rosa Maranini está inspirado en el banco BRB. El espacio de 120 m² se dividió en tres áreas interconectadas mezclando estilos contemporáneo y clásico. El vestíbulo con espejos y alfombra azul aporta comodidad. La biblioteca cuenta la historia de la capital federal en libros y obras de arte de Rosana Mokdissi, nativa de Brasilia. La última estancia es el salón diseñado como una casa de verano con tonos neutros y muebles curvilíneos. Lo más destacado del proyecto es el uso de papel tapiz coordinado con la antigua técnica Shibori.