El estudio botánico de 72 m2, creado por el arquitecto Helô Marques, se inspiró en una etapa de su vida, al comienzo de la pandemia. “Cambié completamente mi estilo de vida y me retiré a una granja durante seis meses con mi esposo y mis hijos”, dice. Durante esta experiencia asimiló la sencillez del campo y decidió aplicar el concepto de invernadero a su entorno para crear una mirada basada en elementos telúricos. Entre ellos, suciedad y mármol tosco en las paredes. Maderas de derribo, follajes, flores, especias y aromas completan la escena y hacen referencia al ideal de una vida plena.