El espacio de 68 m2 está inspirado en el estilo Neo Deco de las primeras coctelerías equilibrado con el tropicalismo del bar Altas original. El proyecto de la arquitecta Natalie Tramontini y la interiorista Thalita Gonçalves, dúo al frente del Studio Freijó, apuesta por materiales sofisticados, como el terciopelo del banco, la cuarcita y el gres porcelánico con acabado metálico en las paredes. Destacando los acabados con diferentes texturas que conforman el ambiente. En el lugar, obra de Carolina Kroff y un mural de Desireé Feldmann.