El espacio está diseñado para despertar curiosidad desde su fachada discreta e inusitada, sorprendiéndo por el refinamiento y la sofisticación presentadas en 140 m2. Las arquitectas Carolina Sampaio y Lígia Pimentel utilizaron colores sobrios, maderas y piedras naturales para crear una atmósfera elegante que asociada al proyecto de iluminación escenográfica e intimista proporcionan un projects envolvente e ideal para compartir momentos y buenos tragos. El mobiliario de autor fue elegido con referencia a los bares secretos y pubs de todo el mundo, aliando confort y diseño. Grandes vitrales, un paisajismo imponente y obras de arte de artistas piauienses culminan el espacio.