Cuando pensaron en el espacio del orquidario, Ludmila Torres y Fernanda Apolinario vieron la oportunidad perfecta de vincular todo lo que creen en arquitectura y diseño actual en nuestro estado. Con un clima ideal para este tipo de construcción, el orquidario viene a mostrar que es posible crear un espacio de encuentros y tranquilidad en medio de la agitación del día a día. La idea fue rescatar los antiguos jardines de invierno y traer una nueva vestimenta. Es una invitación a pausar, despresurizar y disfrutar de lo que tenemos de más precioso: el tiempo. Con una mezcla de materiales naturales en bruto, orgánicos y la vegetación, este espacio fue pensado y ejecutado con cariño y respeto.