Los buenos recuerdos de la infancia se unen a la sofisticación y definen el estudio de 40m2, proyecto firmado por Rodrigo Rodrigues en homenaje a su madre, Judite. El proyecto ocupa dos antiguas habitaciones del Colegio Nossa Senhora das Mercês, ahora integradas por un vano en arco, que preserva la arquitectura original. Mármol, madera, vidrio y ladrillos expuestos componen la base sensorial del espacio, que une living, cuarto, cocina funcional y baño en una propuesta fluida y contemporánea. En el baño, el factor sorpresa es una caja de vidrio con perfiles de aluminio blanco, reforzando el aire etéreo del proyecto. Mármol Adamantium Cross Cut aparece en la barra, en la mesa del comedor y en la cocina, sumados a la iluminación indirecta que realza volúmenes, reflejos y texturas.