Un projects provocativo, vibrante y sin ataduras con la ligereza y la despreocupación típicamente cariocas. En la Casa Brastemp, la paleta de colores es audaz y los electrodomésticos se integran no solo como elementos funcionales, sino como protagonistas del diseño de interiores. Nada aquí es obvio: justo en la entrada, un gran móvil metálico causa el primer impacto visual; el jardín está en medio del living; la lavandería es también un espacio para la meditación; y las obras de arte, con curaduría de Lurdinha Piquet, aparecen de manera no convencional.