Tiempo de calidad para crear vínculos y recuerdos duraderos es lo que guía este proyecto que fomenta la exploración por parte de los niños. Un ambiente amplio, con colores neutros en el interior para evitar el exceso de estimulación y más colorido en el exterior, con la carpintería como punto fuerte. Tan divertida como los muebles diseñados por el arquitecto, la acuarela pintada en la pared aporta un poco de naturaleza al interior.