El proyecto nace de la comprensión de que habitar es parte de la esencia humana y se propone ser la capa que conecta el cuerpo y el planeta. Todas las estructuras de bambú del espacio son de Bambugalô, una empresa que ha destacado en el segmento. Pisos y muebles de madera, paredes de tierra, techo de palma de carnaúba, baño de piedra e interiores en fibras naturales revelan el cuidado y el tiempo humano en cada detalle. El bangalô muestra que es posible construir con materiales naturales y poco procesados sin perder confort, sofisticación y simplicidad. Diseñado como una unidad-modelo de hospedaje, es un lugar donde arquitectura y paisaje se confunden, devolviendo a quien entra la sensación de estar en casa en el mundo — y en sí mismo.