Un arco junto a los vanos de las ventanas une los dos proyectos, sofisticados espacios de convivencia. En la antesala de Júnia Bernarnos, Eduardo Henrique Brandão y Rosángela Brandão Mesquita, el techo fue despellejado hasta la pintura original y el toque desenfadado lo aporta el papel de pared en tonos de gris. Obras y objetos de arte destacan los detalles originales de la casa. Aquí, clásicos boiseres conviven con mobiliario contemporáneo. Escénica y funcional, la iluminación tiene suntuosas columnas y, sobre la mesa de comedor, una lámpara colgante de diseño audaz.