Para su joyería, Rodrigo Coelho utilizó elementos naturales como la madera y la piedra para crear un diseño contemporáneo y original. La mayoría de las piezas fueron diseñadas por el propio arquitecto: como los tótems que sirven como expositores, la mesa de mármol blanco con base de roca natural que hace referencia a Saarinen y, también, las sillas de acero inoxidable creadas especialmente para la exposición. Lo más destacado de la estancia es el techo que aporta la ligereza del lino formando el movimiento de las olas. Quería traer un elemento que contrastara con las piedras tan presentes en todo el espacio.