Léo Shehtman, que participa en CASACOR desde hace 34 años, ha creado un espacio de 80 m2 que aprovecha los juegos de luces y sombras de la arquitectura. "Esta característica realza aún más la belleza natural de los materiales que elegí y aporta luminosidad a las prendas más claras y oscuras", explica. Como punto culminante del proyecto, el arquitecto cita el mármol panda, que presenta vetas naturales muy visibles y constituye la decoración en blanco y negro. "Los mármoles son verdaderas obras de arte de la naturaleza", concluye.