Cleber Depieri y Gabriel Domingues buscaron promover un diálogo entre el anillo exterior del estadio y la vegetación circundante, a través de una composición de arbustos, árboles y palmeras, permitiendo la contemplación del verde en diferentes capas. También existe una correlación entre la altura de las palmeras y la monumentalidad de la Arena. Con 850 m², el proyecto busca potenciar los flujos, crear espacios de convivencia y contemplación, además de brindar una sensación de inmersión en la naturaleza a través de los volúmenes de vegetación tropical. En el proyecto, el dúo utilizó madera ecológica para los bancos, pisos de porcelanato, granito y concreto (jarrones).