Un salón pensado para reuniones, con diferentes escenarios para distintos momentos: hay una mesa para una comida para dos; el salón para reunir amigos; y un rincón de trabajo. La iluminación es toda indirecta, especialmente de noche, ya que durante el día el espacio está bañado de luz natural y rodeado por el verdor de las jardineras creadas en las ventanas. El mobiliario, en freijó, fue diseñado por el dúo profesional, que optó por una paleta con tonos como el terracota, el azul y el verde.