Influencias de la arquitectura de los grandes palacios, filtradas a través del repertorio del profesional, configuran el entorno de Ana Weege en su segunda participación en la exposición. Inspirada en Versalles, la disposición del suelo de madera parece un rompecabezas. Piezas diseñadas por el arquitecto, como la mesa del comedor y la cómoda con cajones revestida en cerámica, se unen al sofá original de Percival Lafer. El nombre del proyecto hace referencia a la profusión de colores de la aurora polar y también a la obra Boreal, de Sergio Lucena, que resume el clima del espacio.