La suite transversal refleja lo que los creadores consideran la mejor manera de consolidar deseos y expectativas. Un espacio fluido, sin definición de género, y libre de barreras físicas, donde todo está al alcance de una forma sencilla y práctica. Así, no falta un armario compacto, un baño relajante y una buena zona de descanso y relajación. Las curvas asimétricas, presentes en el espacio (en el cabecero y en la pared del mostrador que sostiene el jardín) se dirigen hacia el centro, donde se encuentra la cama, protagonista de la habitación.