Este espacio, de Cemento Camba, emerge como un manifiesto de arquitectura circular, donde lo antiguo y lo nuevo convergen bajo un estricto compromiso ecológico. La propuesta equilibra la paz mental del orden japonés con la satisfacción del corazón al rescatar materiales de demolición y convertirlos en un diseño de lujo sostenible. Piedra, cemento y madera se unen en una obra que se articula mediante un recorrido en L. A ello se le suma una iluminación inteligente y un jardín Zen con bambú y bonsáis. Sin duda será una pausa de conciencia ambiental.