Los socios Eloy y Felipe Fichberg combinan memorias del estilo art nouveau con la exuberancia de la fauna, flora y cultura brasileñas en un rincón contemplativo de 49 m2. En el área del baño, llaman la atención los vitrales que retratan pueblos indígenas y la Mata Atlántica. Ya el piso de mosaico, producido con porcelanato reutilizado, exhibe figuras de frutas tropicales, como cacao, açaí, piña, jabuticaba y cajú. En la sala, los profesionales hacen un puente entre el pasado y el presente con la mezcla de muebles clásicos y ejemplares de diseño contemporáneo. Por último, provocan una reflexión sobre la representatividad femenina a través de la obra de la artista Silvana Mendes.