Después de decidir vivir juntos, el arquitecto
João Panaggio – del elenco
CASACOR Río – y el peluquero
Fil Freitas decidieron desde el principio que querían este
apartamento de
210 m². ¿El motivo? La vista hacia cuatro postales de la capital fluminense:
Lagoa, Pedra da Gávea, Morro Dois Irmãos y Cristo Redentor.
(Foto: Denilson Machado, do MCA Estúdio / Produção visual: Aldi Flosi/Divulgação)
Con las llaves en mano, la emoción tomó cuenta de la pareja y lo que debería haber sido una obra sin grandes demoliciones terminó resultando en una reforma completa, especialmente en el área social y
cocina. “Las habitaciones sufrieron poca intervención porque queríamos mantener algunas características originales del edificio modernista, construido en los años 1960, como el piso de tacos de peroba-do-campo, los armarios de madera con molduras y las molduras de yeso”, revela Fil.
(Foto: Denilson Machado, do MCA Estúdio / Produção visual: Aldi Flosi/Divulgação)
Entre los principales deseos de la pareja en el proyecto, ambos querían que
el apartamento tuviera aires de galería de arte y diseño para exhibir algunas piezas que ya habían comprado juntos y otras que estaban en la lista de deseos.
(Foto: Denilson Machado, do MCA Estúdio / Produção visual: Aldi Flosi/Divulgação)
“El proyecto fue naciendo in loco, mirando cada día lo que se podía hacer”, cuenta João. “Sólo después elegimos los mobiliarios, considerando las piezas predilectas de cada uno y cuáles se adaptaban mejor a los espacios y al concepto del proyecto”, añade.
(Foto: Denilson Machado, de MCA Estúdio / Producción visual: Aldi Flosi/Divulgación)
Con la reforma, las paredes que dividían la sala en tres proyectos fueron demolidas para crear un espacio amplio e integrado y la cocina, antes aislada, fue totalmente abierta, pasando a formar parte del nuevo sector social. Además, el
baño de servicio fue transformado en lavabo, con acceso desde el vestíbulo de las habitaciones. El resto de la planta original fue mantenido y los espacios fueron modernizados con nuevos acabados.
(Foto: Denilson Machado, de MCA Estúdio / Producción visual: Aldi Flosi/Divulgación)
El arquitecto apostó por materiales y acabados neutros en el plano integrado de la sala para potenciar la presencia de luz natural y la vista externa, enmarcada por grandes ventanas que ocupan casi toda la pared de la fachada.
(Foto: Denilson Machado, do MCA Estúdio / Produção visual: Aldi Flosi/Divulgação)
En la decoración, excepto por el sofá modular Doty (de
Jader Almeida), la silla Paulistano (de
Paulo Mendes da Rocha) y la silla Diz (de
Sérgio Rodrigues), que ya formaban parte del acervo de los residentes, todos los muebles son nuevos. “Mezclamos clásicos del diseño brasileño de los años 1950 y 1960, como la silla Jangada y el banquito, de
Jean Gillon, la silla Mole y el banco Mocho, de
Sergio Rodrigues, el jarrón-planta Spindel, de
Willy Guhl, y mesa de centro, de
Joaquim Tenreiro, con creaciones firmadas por diseñadores de la nueva generación, como
Guilherme Wentz, Jacqueline Terpins, Bruno de Carvalho, Felipe Madeira y Jader Almeida”, señala el arquitecto.
(Foto: Denilson Machado, do MCA Estúdio / Produção visual: Aldi Flosi/Divulgação)
La selección de las obras de arte, que contó con la curaduría de
Lurdinha Piquet, impresiona. En el área de comedor, merece destacarse el cuadro de azulejos Phanacea Fantástica, de
Adriana Varejão, y la escultura de pared Entroncados III, de
Ana Holck.
(Foto: Denilson Machado, do MCA Estúdio / Produção visual: Aldi Flosi/Divulgação)
En el proyecto de estar, resaltan el cuadro de la serie Ventanas y la escultura de pared El menor carnaval del mundo, ambos de
Raul Mourão, la escultura de pared en bronce (en la columna de soporte, cerca de la ventana), de
Artur Lescher, y la fotografía “roja” de
Lucia Koch. “Raul Mourão insistió en ir al apartamento a acompañar el posicionamiento de sus obras”, revela el arquitecto.
(Foto: Denilson Machado, de MCA Estúdio / Producción visual: Aldi Flosi/Divulgación)
Para reforzar la atmósfera de galería de arte, el arquitecto optó por un piso monolítico de microcemento gris claro en toda la sala, cocina y lavandería (que son espacios integrados) para resaltar los muebles de madera oscura y negros, y utilizó rodapés invertidos negros, vigas de concreto bruto visible y paredes blancas.
(Foto: Denilson Machado, do MCA Estúdio / Produção visual: Aldi Flosi/Divulgação)
Para traer calidez, João diseñó un panel de carpintería de pau-ferro (madera oscura con vetas muy marcadas, muy utilizada en el período modernista) a lo largo de toda la pared de la sala. “De un lado, el panel mimetiza las dos puertas de acceso al apartamento y los armarios de la cocina de uso diario. Del otro lado, se convierte en una estantería-biblioteca, con un nicho de acero inoxidable que funciona como bar”, explica.
(Foto: Denilson Machado, do MCA Estúdio / Produção visual: Aldi Flosi/Divulgação)
“Para lograr ligereza visual y añadir un toque carioca al proyecto, optamos por cortinas de cambraia de lino blanco”, añade Fil. Ya en los baños, los armarios de pau-ferro se combinaron con mármol Travertino Navona, presente en el piso, paredes y encimera.