En este gran terreno con pendiente orientada al sur, el arquitecto
Gabriel Montañés diseñó
la Casa M , en la isla de Menorca, en España. La residencia, que recorre la paradisíaca costa costera, cumple el propósito de ser no sólo una casa de vacaciones, sino
una residencia permanente en una ubicación privilegiada , un verdadero oasis para disfrutar en compañía de familiares y amigos.
En el proyecto, el arquitecto buscó
aprovechar al máximo la amplitud del terreno , permitiendo disfrutar de las vistas al Mediterráneo desde cualquier lugar de la residencia. De esta forma,
la residencia se funde con el paisaje , abriéndose a un espacioso balcón que, a su vez, se encuentra a pocos metros del mar.
Para conseguirlo se creó un amplio hueco en la entrada de la residencia, ofreciendo una
generosa apertura al exterior . Se instalaron puertas de vidrio para permitir la entrada
de luz natural a la decoración. Estos se deslizan y desaparecen tras los muros, haciendo que la propia casa pase a un segundo plano y, al principio, la vista se aprecie aún más.
Un patio central conecta todas las estancias de la residencia,
permitiendo que la brisa natural circule sin obstáculos y refrescando toda el área interior de la casa. En este patio se encuentra una
gran piscina , creando una agradable zona de ocio para el disfrute de toda la familia.
Los huecos, contraventanas, pérgola y patio fueron planificados para
garantizar el máximo confort térmico , en función de la hora del día y del clima durante todo el año. Además, dependiendo de la incidencia solar, las brises crean una
bonita sombra sobre el balcón , lo que hace que la decoración sea aún más acogedora.
La casa fue construida de tal manera que fluye perfectamente en toda su longitud,
casi sin cambios en el terreno . Vidrio, madera, yeso blanco y tonos ocres
resaltan la esencia de la propiedad con elegancia y frescura. Ver más fotos de Casa M de Gabriel Montañés en la galería: