Las arquitectas Amanda Saback y Ana Luiza Veloso buscaron comprender sus conceptos e insertarlos en el contexto del mundo actual. Tiempos en los que la abundancia de información supera nuestra capacidad de absorberla. El concepto es un regreso a los orígenes, a lo básico, a lo esencial, a los materiales y formas que refutan el desorden y las ideas de la vida cotidiana con su profusión de colores e información desconectada. Las líneas orgánicas, fluidas y suaves; y las líneas sutilmente ligeras, casi fugaces, abrazan la paleta monocromática.