El crecimiento de un niño fue la inspiración del dúo para crear el espacio de 35 m² diseñado por Ana Paula Ribeiro y Carol Souto. Con formas orgánicas, hormigón visto, colores neutros y elementos naturales, la habitación infantil tiene una propuesta atemporal, con muebles sueltos que pueden cambiar de ubicación y adaptaciones necesarias a medida que el niño crece. Llama la atención el móvil artesanal con pájaros tallados en madera, realizado por el artista pernambucano Gegê Pedrosa especialmente para el espacio. Acuarelas de la artista Fabiana Queiroga y pintura floral realizada manualmente por el artista Ricardo de Deus completan el ambiente.