Antes de dedicarse al paisajismo, Elaine Kalil se graduó como diseñadora de interiores, pero no trabajó en este campo. Su interés por manipular la naturaleza surgió cuando se mudó al interior de São Paulo, donde pudo centrar su atención en las plantas. Comenzó haciendo pequeños proyectos en casa y para amigos, hasta que decidió especializarse en el área, en 2012. Durante el curso conoció al argentino y también paisajista Mauricio Ferré, con quien fundó la empresa Kalil Ferré Paisagismo, en 2013. Actualmente, Elaine sigue una carrera en el suelo, creando jardines que dan preferencia a las especies autóctonas, con un aspecto sostenible.