Quien dejó para planear el feriado a última hora aún tiene opciones para una escapada rápida fuera de São Paulo. ¡Consulta destinos para conocer en una excursión de un día!
Presentado en 18 abr 2026, 10:00

Durante a temporada de inverno, é possível avistar baleias-jubarte na costa. (Terra e mar/CASACOR)
Para quien quiere aprovechar el feriado, pero no consiguió planear un viaje más largo saliendo de São Paulo, hacer una excursión de un día es el mejor atajo. A hasta tres horas de la capital, se puede ver el mar, subir la sierra o caminar por un centro histórico. A continuación, consulta algunas opciones para aprovechar el día!
Ilhabela, São Paulo, Brasil. (Jurema Oliveira/Wikipedia Commons/CASACOR)
En el litoral norte, São Sebastião e Ilhabela siguen siendo apuestas seguras para quien quiere arena y agua limpia sin renunciar a una buena infraestructura. Mientras playas como Maresias y Juquehy ofrecen restaurantes y bares a la orilla del mar, Ilhabela equilibra senderos, cascadas y tramos más aislados. Para una excursión de un día eficiente, conviene priorizar una única playa y llegar temprano para evitar el tráfico.
Campos do Jordão. (Divulgação/CASACOR)
A unas dos horas de la capital, Campos do Jordão y Santo Antônio do Pinhal ofrecen un contrapunto climático y visual. Menos obvia, la segunda apuesta por un turismo más silencioso, con talleres, cafés y miradores con vistas a la Mantiqueira. Por su parte, Campos combina parques, senderos suaves y una escena gastronómica consolidada.
Embu das Artes. (Reprodução/CASACOR)
Para una inmersión cultural, Embu das Artes y São Luiz do Paraitinga traen facetas distintas del patrimonio paulista. Embu, a menos de una hora, concentra ferias de arte, galerías y un centro encantador para caminar sin un itinerario rígido. Por su parte, São Luiz do Paraitinga, más distante, recompensa con caserío colonial, iglesias y una relación más íntima con la historia.
(Divulgação/CASACOR)
En el eje de São Roque y Jundiaí, el turismo rural gana protagonismo. Rutas del vino, degustaciones y restaurantes con vista a viñedos crean una experiencia sensorial sin exigir largos desplazamientos.
Paranapiacaba. (Reprodução/CASACOR)
Si la idea es cambiar el concreto por senderos y cascadas, Paranapiacaba y Socorro son buenas apuestas. La aldea inglesa, envuelta por niebla e historia ferroviaria, ofrece caminatas guiadas por la Mata Atlántica. Por su parte, Socorro se destaca por el turismo de aventura, con rafting, tirolesa y senderos que pueden adaptarse a distintos niveles de intensidad.