Las señales de que la naturaleza necesita ayuda van apareciendo poco a poco: ya sea en las
constantes inundaciones en las grandes ciudades o en las
olas de calor que azotan varias ciudades del mundo. Pensando en minimizar los daños al medio ambiente, la construcción busca formas alternativas y recursos más limpios para trabajar. Entre ellos uno que destaca es el
ladrillo ecológico . Existen diferentes tipos de ladrillos ecológicos que se han desarrollado y se siguen desarrollando. Lo que une a cada una de estas creaciones es su
resistencia y dureza para soportar diferentes trabajos , y, lo más importante, el hecho de que no están fabricadas con recursos que exploten el medio ambiente.
Este tipo de ladrillo suele estar directamente relacionado con las prácticas
de reciclaje . Un modelo que destacó el año pasado, y fue presentado en la revista
Nature , es un ladrillo ecológico elaborado por una startup norteamericana que creó la
pieza a partir de plástico extraído de los océanos . ¡Fue una doble victoria!
(Zero Waste Scotland/CASACOR)
(Yvonne Witte/Divulgação/CASACOR)
Además de
la fabricación y los materiales sostenibles , otras características que definen al ladrillo ecológico son su eficiencia energética y su aislamiento térmico. Estas piezas están desarrolladas para
reducir el consumo energético , tanto durante la construcción como después de la obra, y
aumentar la vida útil del edificio .
(Reprodução/@adesigncompetition/CASACOR)
Gracias a sus características aislantes, los ladrillos ecológicos se han vuelto muy necesarios cuando pensamos en el momento actual, en el que
el planeta se está sobrecalentando . La conductividad térmica de estos materiales ayuda
a mantener la temperatura interna y reduce la necesidad de aire acondicionado o calentadores. Esto significa que además de aportar más sostenibilidad al proceso constructivo, los ladrillos ecológicos garantizan
un ahorro energético post-construcción , cuando el edificio ya está siendo utilizado con fines residenciales o comerciales.