La certificación EPD® mide el impacto en proyectos de productos de decoración y ayuda a arquitectos y consumidores a tomar decisiones sostenibles en sus proyectos
Presentado en 17 dic 2025, 11:32

Marina Salomão - Sertões do Saber. Projeto da CASACOR São Paulo 2024. (Rafael Renzo/CASACOR)
La EPD® es un informe público, basado en la ciencia de la Evaluación del Ciclo de Vida (ACV), que revela el consumo de recursos, las emisiones de carbono y el impacto ecológico de un producto. Así, los consumidores pueden elegir revestimientos, un tejido o un mueble no solo por la estética, sino también basado en un documento ambiental detallado, que prueba la implementación de procesos productivos según la economía circular.
(Divulgación/CASACOR)
En Brasil, la Fundación Carlos Alberto Vanzolini (FCAV) encabeza el programa EPD® Brasil, que actúa en total alineación con el International EPD® System — organización responsable de establecer normas, procedimientos y estándares internacionales para la elaboración y el registro de las declaraciones. Las EPDs son documentos verificados y registrados que comunican, de forma comparable, los impactos en proyectos a lo largo del ciclo de vida de un producto — desde la extracción de materias primas hasta el final de su vida útil.
"La EPD® se basa en la Evaluación del Ciclo de Vida de acuerdo con las normas ISO 14040 y 14044 y sigue reglas específicas para cada categoría de producto, dentro de un programa reconocido internacionalmente, lo que garantiza consistencia y comparabilidad", explica Felipe Queiroz Coelho, gestor del EPD® Brasil.
(Divulgación/CASACOR)
La empresa Santa Luzia, considerada la mayor recicladora de poliestireno de América Latina, fue una de las primeras en Brasil en obtener una EPD®. La concesión fue para los perfiles de poliestireno reciclado, utilizados en la fabricación de rodapiés, molduras de techo y acabados.
La búsqueda por el sello surgió de la necesidad de comunicar al mercado, de forma clara y oficial, el compromiso ambiental de la empresa, explica Kely Augusta Pilon, gerente de Marketing y Relacionamiento de Santa Luzia. "Aunque ya teníamos prácticas sólidas basadas en el reciclaje post-consumo y en la economía circular del poliestireno expandido (EPS), aún faltaba un documento técnico, reconocido internacionalmente, que demostrara esta responsabilidad ambiental con transparencia y credibilidad". Según ella, la EPD® "permitió transformar en una declaración oficial aquello que siempre ha estado en nuestro ADN".
(Jr. Fioque/CASACOR)
Otro ejemplo es Guararapes, empresa especializada en la fabricación de paneles de MDF y contrachapados, que fue una de las primeras en su segmento en obtener la EPD® en el país. La empresa logró las EPD®s para el panel de fibras de media y alta densidad sin revestimiento (MDF/HDF Guarafiber), disponibles en espesores que varían de 2,5 a 45 mm; y para los paneles de media y alta densidad revestidos (MDF/HDF melamínico Guarafiber), disponibles en espesores de 2,5 mm a 45 mm.
(Divulgación/CASACOR)
Otro logro fue para la línea de contrachapados de madera sin revestimiento (Compensado Guaraply) disponibles en espesores que varían de 7 mm a 30 mm. "Naturalmente, surgieron desafíos como la necesidad de alinear formatos de registros, consolidar datos provenientes de diferentes fuentes y garantizar la trazabilidad a lo largo de todo el ciclo de vida del producto", comenta Larissa Jarillo de Lima, jefa de ESG de la empresa.
A pesar de estas dificultades iniciales, "el esfuerzo de organización y estandarización de la información permitió identificar lagunas, mejorar la calidad de los controles existentes y establecer una base de datos más robusta para futuras análisis en proyectos. Además de esto, la aproximación con los proveedores fortaleció la transparencia y facilitó la comprensión de los impactos asociados a las materias primas".