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CASACOR
Sostenibilidad

Costa Rica: 40 años de arquitectura sostenible

El confort climático, la conexión con el paisaje y los materiales de bajo impacto guían a los profesionales del país centroamericano donde CASACOR debutará a principios de 2027.

Por Redação

Presentado en 27 feb 2026, 10:00

03 min de leitura
A varanda com beirais largos é uma solução típica para lidar com as chuvas de regiões tropicais. Arquitetura e interiores de Brown Gallegos Studio.

A varanda com beirais largos é uma solução típica para lidar com as chuvas de regiões tropicais. Arquitetura e interiores de Brown Gallegos Studio. (Roberto D’Ambrosio Suárez/CASACOR)

En las últimas cuatro décadas, la arquitectura costarricense ha construido un diálogo profundo con el trópico: evolucionó del lenguaje modernista hacia una forma de proyectar íntimamente vinculada al clima, al paisaje y a la vegetación local. La arquitectura y el diseño de interiores dejaron de imponerse al entorno para integrarse a él, y pasaron a privilegiar la apertura hacia el verde, el control de la insolación y el confort ambiental. Más que una tendencia, esta transformación consolidó el entendimiento del edificio como continuidad del territorio.

Iniciado a finales de los años 1980, este cambio transformó la sostenibilidad en un componente ineludible del proyecto. Estrategias como la ventilación cruzada, el uso de luz natural, aleros amplios y energía solar pasaron a formar parte de soluciones cotidianas con una expresión cultural propia. Al formar generaciones que comprenden el diseño como respuesta a las condiciones sociales, urbanas y ambientales del país, la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Costa Rica ejerció una influencia fundamental en este proceso.

El papel del turismo


Grandes painéis envidraçados tiram partido da iluminação natural e integram a construção ao entorno. Arquitetura e interiores de Brown Gallegos Studio. (Tanja Mikolcic/CASACOR)

Paralelamente, el crecimiento del turismo internacional y del ecoturismo impulsó una arquitectura ecológica vinculada a lodges y pequeños hoteles en la selva, que se valieron de estrategias bioclimáticas y materiales de bajo impacto. Este laboratorio sentó las bases para la formalización de las construcciones verdes a finales de los años 1990 e inicios de los 2000, cuando la sostenibilidad se convirtió en un programa explícito mediante certificaciones ambientales, eficiencia energética y rehabilitación del patrimonio existente, articulando memoria urbana y bajo impacto.

En la arquitectura costarricense más reciente, este concepto ahora abarca también una visión regenerativa y urbana. Los proyectos que integran corredores biológicos, gestión del agua, reforestación y tecnologías inteligentes buscan no solo reducir impactos, sino recomponer ecosistemas y mejorar la resiliencia de ciudades y territorios. Frente a los desafíos del crecimiento urbano, la movilidad y la equidad social, la arquitectura se posiciona como un actor fundamental en la construcción de un país en el que la sostenibilidad no solo adorna la forma construida, sino que la define como parte esencial de su identidad contemporánea.