El ingeniero neozelandés Peter Lewis desarrolló una tecnología para transformar plástico en bloques . Es una plataforma modular que comprime el material y los bloques encajan como Legos. La startup afirma que la fabricación del ladrillo ecológico, denominado " Replast ", tiene un 95% menos de emisiones de dióxido de carbono que el ladrillo cerámico; y se puede utilizar en diferentes proyectos, ya sea para casas o edificios, ya que son muy duros y resistentes.