La jardinería pensada en función de la convivencia con gatos prioriza la información sobre cada especie y estrategias que minimicen la exposición
Presentado en 8 dic 2025, 8:00

Gato e plantas (Freepik/Divulgação)
La presencia de gatos en casa transforma los criterios de elección en el paisajismo: plantas estéticamente bonitas pueden ser una fuente de riesgo al ser ingeridas o, incluso, tocadas por los felinos. De esta manera, información y observación se convierten en herramientas esenciales para reducir accidentes.
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No siempre la toxicidad es obvia a primera vista. Los sintomas de contaminación pueden surgir de diversas maneras, dependiendo de la planta, la cantidad ingerida y la sensibilidad individual de cada gato. Es decir, vale la pena evitar el cultivo para garantizar la seguridad de los gatitos!
Especies ornamentales populares pueden representar riesgos reales para los gatos – ¡incluso cuando son ingeridas en pequeñas cantidades! Conocer estas plantas es una forma directa de prevención y cuidado. Entre las más comunes, están:
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Extremadamente tóxico para gatos, el lirio puede causar insuficiencia renal incluso con contacto mínimo, como al lamer el polen. Los síntomas aparecen pocas horas después de la exposición. Vómito, apatía y pérdida de apetito están entre los primeros signos.
Muy común en interiores, la espada de San Jorge contiene sustancias que irritan el tracto gastrointestinal de los gatos. La ingestión puede provocar náuseas, salivación excesiva y diarrea. En algunos casos, hay también hinchazón en la boca y dificultad para tragar.
Altamente peligrosa, la comigo-ninguém-pode causa irritación intensa al ser masticada. El contacto con la savia puede generar quemaduras en la mucosa oral. Edema, dolor, dificultad respiratoria y atragantamientos también son señales frecuentes.
Comigo-ninguém-pode. (Pexels/Divulgação)
Planta tropical bastante utilizada en la decoración, el anturio posee cristales de oxalato de calcio. Al ser mordido, causa ardor inmediato en la boca y en la garganta. Los gatos pueden presentar salivación intensa y vocalización por dolor.
A pesar de ser conocida por usos medicinales, la sábila es tóxica para gatos. La ingestión puede provocar vómitos, diarrea, letargia y alteración en el color de la orina. El riesgo está principalmente en el gel presente en las hojas.
Las flores y hojas de la hortensia contienen sustancias que interfieren en el sistema digestivo. Vómitos, diarrea y debilidad son síntomas recurrentes. En casos más graves, pueden ocurrir alteraciones en el ritmo cardíaco.
Muy resistente y común en proyectos internos, la jiboia también posee oxalato de calcio. La masticación causa irritación inmediata, con hinchazón en la lengua, salivación y malestar acentuado.
Por otro lado... algunas especies son seguras para la presencia de gatos y permiten mantener el verde en casa sin riesgos significativos. Ejemplos prácticos y bastante utilizados en proyectos son la gramita para felinos (cata-ventos/grama de trigo), la palmera chamaedórea, la calatheia, la maranta y la areca-bambú — plantas que no presentan toxinas conocidas para los gatos y se adaptan bien a interiores bien iluminados.
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Además del aspecto estético, estas especies pueden contribuir para el bienestar del animal: estimulan la masticación ocasional, ayudan en la regulación del tracto digestivo y contribuyen a crear microambientes más frescos. Aún así, la colocación de las macetas y la observación del comportamiento del animal siguen siendo importantes para evitar ingestiones excesivas o problemas por humedad y hongos en el sustrato.
CASACOR Publisher es un agente creador de contenido exclusivo, desarrollado por el equipo de Tecnología de CASACOR a partir de la base de conocimiento del casacor.com.br. Este texto fue editado por Yeska Coelho.