Conocer las plantas tóxicas, evitar el acceso de los mascotas y apostar por macetas colgantes son actitudes que permiten conciliar estética y seguridad
Presentado en 26 oct 2025, 18:01

Conhecer as plantas tóxicas, evitar o acesso dos pets e apostar em vasos suspensos são atitudes que permitem conciliar estética e segurança (CASACOR/CASACOR)
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El lirio es una de las plantas tóxicas más peligrosas, principalmente para los gatos, pero también representa un riesgo para los perros. Todas las partes de la planta (¡incluido el polen!) pueden causar vómitos, diarrea e irritaciones. Por su apariencia delicada, el lirio sigue siendo popular en arreglos. La recomendación es mantenerlo fuera del alcance de las mascotas o sustituirlo por flores seguras, como las orquídeas.
Clásica en la decoración y fácil de cuidar, la espada de San Jorge contiene saponinas, sustancias que provocan náuseas y salivación cuando se ingieren. El riesgo es moderado, pero requiere atención en casas con animales curiosos. En macetas altas o áreas externas controladas, puede mantenerse sin riesgos.
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La dieffenbachia contiene cristales de oxalato de calcio, que causan ardor e hinchazón al contacto con mucosas. El mayor peligro está en la ingestión, pero incluso el contacto con la savia puede irritar la piel. De apariencia exuberante, la planta puede ser utilizada en jardines exteriores, lejos del tránsito de las mascotas.
El anturio, con sus flores marcadas, es también una planta tóxica. Al igual que la dieffenbachia, contiene oxalato de calcio y puede causar irritación oral y malestar. La solución es colocar las macetas en lugares altos o apostar por versiones artificiales, que mantienen el aspecto sin riesgos.
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A pesar de ser popular en interiores y muy utilizada en composiciones colgantes, la potos debe ser evitada en casas con mascotas. También libera sustancias irritantes, que causan picazón, salivación y náuseas. Es una de las plantas tóxicas más comunes y subestimadas, ya que el contacto directo suele ser raro, pero el riesgo aumenta si el animal muerde las hojas.
Presencia clásica a fin de año, el pico de loro es hermoso, pero ¡tóxico! Su savia lechosa puede irritar la piel y causar picazón, especialmente en los gatos. Cuando se ingiere, también provoca vómitos. La planta puede cultivarse en áreas externas, siempre que las mascotas no tengan acceso directo.
La azalea contiene grayanotoxinas, que afectan tanto a perros como a gatos. La ingestión puede causar vómitos, debilidad y, en grandes cantidades, alteraciones cardíacas. Aun así, la especie sigue siendo utilizada en jardines, ya que los casos de intoxicación son raros. Lo ideal es cultivarla en lugares elevados o parterres cercados.
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CASACOR Publisher es un agente creador de contenido exclusivo, desarrollado por el equipo de Tecnología de CASACOR a partir de la base de conocimiento de casacor.com.br. Este texto fue editado por Yeska Coelho.