La búsqueda de formas más afectivas y orgánicas de
componer la casa con vegetación ha incrementado el interés por
técnicas artesanales de cultivo. Una de las más encantadoras es la
kokedama, un arreglo vegetal que sustituye la maceta por una esfera de sustrato envuelta en musgo. De
origen japonés, el nombre significa literalmente “
bola de musgo” y representa una propuesta estética que une naturaleza, delicadeza y minimalismo.
UP3 Arquitetura por Cadé Marino, Michelle Wilkinson e Thiago Morsch - Refúgio Urbano. Uma varanda sensorial que transporta o visitante para um universo onde o caos urbano parece estar em outra dimensão. Aqui, o cheiro é único e exclusivo; a música é relaxante; a atmosfera é de paz e tranquilidade. O grande destaque do décor é o teto em muxarabi, que cria um jogo de luzes e sombras ajudando o visitante a se desconectar de tudo ao redor. Formas orgânicas, paleta de tons terrosos, elementos naturais e a presença maciça do verde lembram que esse mundo é carioca sim! (André Nazareth/CASACOR)
Además de visualmente impactante, la kokedama aporta
beneficios funcionales para el ambiente, como el aumento de la humedad y la
purificación del aire. Por eso, se ha convertido en una alternativa cada vez más presente en proyectos de interiores y paisajismo contemporáneo
– ya sea colgada, apoyada en bases o en grupos formando
composiciones escultóricas.
¿Qué es una kokedama?
La kokedama consiste en un
arreglo hecho con raíces envueltas por una mezcla de tierra especial, moldeada en forma esférica y recubierta con musgo natural. La pieza puede ser colgada con hilos o apoyada en platos de cerámica, madera o concreto, funcionando tanto como
objeto decorativo como un
sistema funcional de cultivo. Entre los beneficios de incluir kokedamas en la decoración están:
Técnica ancestral con estética contemporánea
Inspirada en la tradición del bonsái, la kokedama surgió como una
alternativa menos rígida y más orgánica de cuidar las plantas. La ausencia de la maceta permite una relación más directa con el ciclo de la naturaleza
– remitiendo a los
principios del wabi-sabi, que valoriza la imperfección y lo efímero.
Integración con interiores urbanos
Por no exigir macetas o jardineras, la kokedama se adapta bien a espacios pequeños, como apartamentos y estudios. Es una solución creativa para insertar vegetación en estantes, repisas, lavabos y hasta cocinas, creando puntos verdes que llaman la atención por lo inusual.
Estimulo al cuidado consciente
Otro beneficio importante de la kokedama está en la forma en que estimula la atención plena. El acto de regar, observar el crecimiento y lidiar con el mantenimiento de la planta invita a desacelerar y cultivar la paciencia — un gesto que se conecta al bienestar emocional y al fortalecimiento del vínculo con el ambiente.
CASACOR São Paulo 2016. Estúdio Jabuticaba - Nildo José. (Divulgação/CASACOR)
Pasos para hacer una kokedama
Crear una kokedama en casa es una
práctica que involucra pocos materiales y proporciona un
contacto sensorial con la tierra y las plantas. Entre los materiales principales, se encuentran: sustrato para plantas (turba o tierra vegetal con buena drenaje), arcilla o akadama, musgo seco (sphagnum o musgo chileno), hilo de algodón o cuerda natural, agua y una planta de raíz compacta. El proceso puede ser realizado con
diferentes especies, incluyendo potos, helechos, suculentas y
anturios. Además, la técnica permite utilizar
otras formas de personalización, como usar cuerdas de colores, variar el tipo de musgo o crear agrupaciones con diferentes alturas.
A partir de esto, siga el paso a paso:
- Mezcle el sustrato con arcilla hasta formar una masa húmeda y moldeable.
- Modele esta masa en una bola alrededor de las raíces de la planta.
- Envuelva la bola con musgo húmedo, cubriendo toda la superficie.
- Ate el musgo con hilo, creando un amarre firme, pero sin apretar las raíces.
- Coloque la kokedama en un plato o cuélguela con un soporte resistente.
Cuidados esenciales con kokedama
Como cualquier planta cultivada en casa, la kokedama requiere
atención constante para mantener su belleza y vitalidad. Los cuidados implican, principalmente, riego adecuado, iluminación correcta y podas ocasionales.
Adriana Gouveia - Varanda Café. Projeto da CASACOR Minas Gerais 2023. Na foto, café ao ar livre, com paisagismo de kokedamas e cadeiras coloridas. (Jomar Bragança/CASACOR)
Riego por inmersión
La forma más eficaz de regar una kokedama es
sumergerla en un tazón con agua durante 10 a 15 minutos, hasta que la bola esté completamente húmeda. El exceso de agua debe escurrirse antes de volver a colocar la pieza en el soporte. La frecuencia de riego depende de la planta y de la humedad del ambiente, variando de
2 a 3 veces por semana.
Iluminación y ventilación adecuadas
La mayoría de las especies utilizadas prefieren
luz indirecta y ambientes bien ventilados. La kokedama puede ser colocada cerca de ventanas o bajo tragaluces, pero debe evitar la exposición directa al sol y corrientes de aire fuertes, que pueden secar rápidamente el musgo.
Mantenimiento y durabilidad
Con el tiempo, el musgo puede oscurecerse o desprenderse. En ese caso, es posible
revestir la bola nuevamente, reaplicando musgo nuevo y rehaciendo el amarre. El cambio de planta o el trasplante es simple, manteniendo el mismo principio de la técnica original.
Projeto de Márcio Michalua. CASACOR São Paulo 2019. (Divulgação/CASACOR)
CASACOR Publisher es un agente creador de contenido exclusivo, desarrollado por el equipo de Tecnología de CASACOR a partir de la base de conocimiento de casacor.com.br. Este texto fue editado por Yeska Coelho.