Descubre cómo montar un huerto suspendido en casa y cultivar hierbas y hortalizas incluso en espacios pequeños, de forma práctica y sostenible
Presentado en 24 sept 2025, 7:30

Cocina Alecrim. Bernardo Gaudi -Ley y Tania Braida. Proyecto de CASACOR Río de Janeiro 2018. (André Nazareth)
Crear un huerto suspendido es una solución encantadora y eficiente para quienes desean tener hierbas frescas, hortalizas y hasta flores comestibles en casa, incluso sin mucho espacio. Esta técnica consiste en aprovechar paredes, balcones o estructuras verticales para la siembra, liberando el suelo y permitiendo que el cultivo ocurra en apartamentos, compactos y áreas de servicio.
Horta 40. André Lenza - CASACOR Goiás 2018 (Jomar Bragança/CASACOR)
Además de funcional, contribuye al bienestar, ya que acerca al habitante al contacto con la naturaleza, mejora la calidad del aire y hace que los proyectos sean más acogedores. Otro punto positivo es el ahorro: cultivar su propio alimento puede reducir gastos y evitar desperdicios, ya que solo cosecha lo que va a utilizar.
El primer paso para montar un huerto suspendido es evaluar dónde se instalará. El lugar debe recibir luz solar por al menos cuatro a seis horas al día, ya que la mayoría de las hortalizas y hierbas necesitan buena iluminación para crecer de forma saludable. Los balcones, terrazas y áreas cerca de ventanas son excelentes opciones.
Espaço de Receber da Chef de Cozinha - Marcelo Diniz, Mateus Finzeto e Deise Pucci. (Felipe Araújo/CASACOR)
Si el proyecto tiene poco sol, aún es posible cultivar especies más tolerantes a la sombra, como menta, perejil y cebollino. También es importante pensar en la ventilación: el aire necesita circular para evitar la aparición de hongos y plagas. Si el espacio es interno, considerar el uso de iluminación artificial, como lámparas de LED para cultivo, es una alternativa para garantizar el buen desarrollo de las plantas.
Una de las ventajas del huerto suspendido es la variedad de modelos disponibles. Estructuras de madera, estanterías metálicas, pallets reutilizados, soportes de hierro y macetas colgantes son algunas de las opciones más comunes. La elección debe tener en cuenta el estilo de la decoración y la practicidad a la hora de regar y mantener. En proyectos pequeños, las macetas autoirrigables son una gran solución, ya que mantienen la humedad del sustrato por más tiempo y evitan el desperdicio de agua.
Ester Carro - Espaço Motirõ. Projeto da CASACOR São Paulo 2023. (André Mortatti/CASACOR)
Otra idea es apostar en jardineras modulares, que permiten la expansión futura del huerto y son fáciles de quitar o reorganizar si es necesario. Para quienes les gusta un toque decorativo, es posible pintar los soportes, colgar macramés e incluso personalizar las macetas para hacerlas más creativas.
No todas las especies son adecuadas para un huerto suspendido, por lo que es fundamental elegir plantas que se adapten bien al espacio y al tipo de soporte. Hierbas como albahaca, romero, tomillo y orégano son excelentes opciones, ya que crecen bien en macetas. Hortalizas como lechuga, rúcula, espinacas y col también son buenas elecciones, siempre que el recipiente tenga suficiente profundidad para el desarrollo de las raíces.
Loft Essencial - Cacau Ribeiro. Projeto da CASACOR Ribeirão Preto 2019. (Felipe Araújo/CASACOR)
Si el objetivo es colorear el espacio, flores comestibles como capuchina, pensamientos y tagetes dan un toque especial y pueden usarse en ensaladas. Un consejo importante es agrupar plantas con necesidades similares de agua y luz en el mismo soporte, facilitando los cuidados y asegurando que todas crezcan de forma saludable.
Mantener el huerto suspendido saludable exige atención a la irrigación, que suele ser más frecuente que en canteros en el suelo, ya que el sustrato en macetas se seca más rápido. Lo ideal es verificar la humedad del suelo diariamente, regando siempre que sienta que la capa superficial está seca. Se deben evitar riegos excesivos para no provocar la pudrición de las raíces.
(Gean Carlo Seno/CASACOR)
Otro cuidado es la fertilización: como el espacio es reducido, los nutrientes se agotan rápidamente. Por ello, se recomienda fertilizar cada 20 a 30 días, utilizando fertilizantes orgánicos como humus de lombriz o compostaje doméstico. Además, la poda regular ayuda a estimular el crecimiento y prolongar la producción de las plantas, manteniendo el huerto siempre bonito y productivo.
Por último, es esencial cuidar del huerto suspendido de forma preventiva para evitar plagas y enfermedades. La inspección regular de las hojas ayuda a identificar señales de pulgones, cochinillas o hongos al principio, permitiendo el control antes de que el problema se propague. Soluciones naturales como aceite de neem, caldos de tabaco o de jabón neutro son alternativas seguras para mantener las plantas protegidas sin el uso de pesticidas.
(Pinterest/Divulgação)
También es importante hacer la rotación de cultivos, es decir, alternar las especies cultivadas en cada maceta de vez en cuando, para evitar el agotamiento del suelo y la aparición de plagas recurrentes. Siguiendo estas prácticas simples, el huerto continuará sano y productivo durante todo el año.
CASACOR Publisher es un creador de contenido exclusivo, desarrollado por el equipo de Tecnología de CASACOR a partir de la base de conocimiento de casacor.com.br. Este texto fue editado por Yeska Coelho.