Aprenda a identificar, controlar y evitar las malas hierbas en su jardín para mantener plantas saludables y un paisajismo impecable
Presentado en 28 abr 2026, 20:00

Picão-preto: Muito comum em hortas, cresce rápido e pode prejudicar o desenvolvimento de outras espécies ao redor. (Blog Syngenta Digital/Divulgação)
Las malezas aparecen con frecuencia en jardines, huertas e incluso en macetas pequeñas. A pesar del nombre, no son necesariamente “plantas malas”, sino especies que crecen donde no son deseadas. El problema es que su presencia puede interferir tanto en la salud de las plantas como en el resultado estético del paisajismo.
Trevo: Forma tapetes densos em gramados e compete diretamente com a grama por espaço e nutrientes. (Lizgarden/Divulgação)
Además de aparecer con facilidad, estas plantas suelen propagarse rápidamente, ocupando espacios antes destinados a especies ornamentales o comestibles. Por eso, entender su comportamiento y saber cómo manejarlas es fundamental para mantener el jardín equilibrado y bien cuidado.
Maleza es cualquier planta que nace de forma espontánea en un lugar no deseado. Esto significa que la clasificación depende del contexto: una planta puede ser útil en un entorno y considerada invasora en otro. En general, son especies rústicas y muy adaptables.
Tiririca: Erva daninha de difícil controle, com raízes profundas que permitem sua rápida regeneração mesmo após a remoção. (EasyFarm/Divulgação)
Otro punto importante es que estas plantas tienen crecimiento acelerado y gran capacidad de reproducción. Muchas producen semillas en abundancia o se multiplican por raíces, lo que dificulta el control y favorece su aparición constante.
La facilidad con que las malezas aparecen está directamente ligada a su resistencia. Sus semillas pueden permanecer en el suelo por largos períodos, germinando en cuanto encuentran condiciones ideales, como luz, humedad y nutrientes disponibles.
Trevo. (eCycle/Divulgação)
Además, factores externos contribuyen a su propagación. El viento, la lluvia, los animales e incluso las herramientas de jardinería pueden transportar semillas de un lugar a otro. Los suelos expuestos y poco protegidos también favorecen ese crecimiento espontáneo.
El principal impacto de las malezas es la competencia directa con las plantas cultivadas. Compiten por recursos esenciales, como agua, luz solar y nutrientes, lo que puede debilitar el desarrollo de las especies deseadas.
Dente-de-leão: Suas sementes leves se dispersam facilmente pelo vento, favorecendo o surgimento em diferentes locais. (Mundo Agro/Divulgação)
Algunas malezas también liberan sustancias en el suelo que dificultan el crecimiento de otras plantas. Además, pueden servir de refugio para plagas y enfermedades, aumentando el riesgo de infestación y perjudicando el equilibrio del jardín en su conjunto.
Picão-preto. (Viveiro Orgânico de Ervas e Temperos Sabor de Fazenda /Divulgação)
Considerada una de las más difíciles de eliminar, posee raíces profundas y estructuras subterráneas que facilitan su multiplicación. Incluso después de la extracción, puede volver a crecer con facilidad.
Muy común en los céspedes, forma una cobertura densa que compite con el césped por espacio y nutrientes, alterando el aspecto del jardín.
Crece rápidamente y se propaga con facilidad, principalmente en áreas con suelo descubierto, formando una especie de “alfombra” invasora.
Conocido por sus flores amarillas y semillas que se dispersan con el viento, se propaga rápidamente y puede aparecer en diferentes tipos de suelo.
Bastante común en huertas y canteros, crece con facilidad y puede interferir en el desarrollo de otras plantas a su alrededor.
Estas especies son frecuentes porque se adaptan bien a diferentes condiciones y presentan estrategias eficientes de reproducción y supervivencia.
El control de las malezas puede hacerse manualmente, retirando la planta de raíz para evitar que vuelva a crecer. Este método es más recomendado para áreas pequeñas y jardines domésticos.
Capim-colchão: Espalha-se rapidamente em áreas abertas, criando uma cobertura invasora que sufoca outras plantas. (UAI/Divulgação)
La prevención es una de las estrategias más eficaces. Mantener el suelo cubierto con paja, corteza de árbol, piedras o plantas de cobertura ayuda a reducir el espacio disponible para la germinación. Además, el mantenimiento regular, con riego adecuado y fertilización equilibrada, fortalece las plantas deseadas y dificulta la invasión.
Tiririca. (Rehagro/Divulgação)
En casos más intensos, puede considerarse el uso de herbicidas, pero siempre con cuidado, especialmente en entornos residenciales. Con atención continua, es posible mantener las malezas bajo control y garantizar un jardín bonito y saludable.
CASACOR Publisher es un agente creador de contenido exclusivo, desarrollado por el equipo de Tecnología de CASACOR a partir de la base de conocimiento de casacor.com.br. Este texto fue editado por Chrys Hadrian.