Los cactos son especies atemporales que se han vuelto tendencia entre quienes buscan practicidad y belleza en el jardín. Muchas personas no saben, pero diversas especies de cactos pueden florecer y traer un encanto especial a los proyectos con sus colores vibrantes. Para quienes desean tener
cactos con flores, es fundamental conocer las especies y los
cuidados necesarios para que las flores nazcan y crezcan de forma más saludable. A continuación, hemos separado algunas especies para que conozcas.
¿Cuáles especies de cacto dan flor?
Aunque los cactos son conocidos por el predominio del verde y espinas, muchas especies desarrollan flores que pueden ser pequeñas y delicadas o grandes y llamativas.
Cacto Dama de la Noche
Conocido también como cacto-orquídea, sus flores blancas y grandes, con un perfume agradable, brotan durante la noche, creando un aspecto sorprendente.
Disocactus ackermannii
Otra especie muy apreciada por sus flores grandes y coloridas, que pueden variar de rosa a rojo intenso, esta es una planta fácil de cuidar y que crece bien en proyectos soleados.
Mammillaria
Delicadeza es la palabra que mejor define esta especie. Un cacto florecido con una amplia variedad de brotes, que pueden exhibir tonos de rosa, blanco, amarillo y hasta rojo. Es una elección popular para quienes buscan un cacto compacto con flores abundantes.
Cacto-bola
Además de ser conocido por su forma esférica, el cacto-bola (
Echinocactus grusonii) puede dar
flores de colores vibrantes, como naranja y rojo.
¿Cómo cuidar del cacto con flores?
El cacto es una planta conocida por
adaptarse bien a temperaturas elevadas y por tener una baja necesidad de agua. Sin embargo, para que un cacto florezca y se mantenga saludable, algunos cuidados son esenciales. Los cactos necesitan
luz directa para florecer. Coloca tu cacto en un lugar que reciba luz solar de 4 a 6 horas al día. La falta de luz puede impedir la floración y debilitar la planta. El riego es uno de los aspectos más importantes en el cultivo. Aunque
resisten la sequía, los cactos con flores necesitan riego periódicamente, especialmente en el período de floración. La recomendación es regar moderadamente, permitiendo que el suelo se seque completamente entre los riegos. Durante el invierno, disminuye la frecuencia.
Usa un
sustrato bien drenado y ligero para el cultivo de cactos. El suelo arenoso o mezclado con perlita y arena es ideal, ya que evita la acumulación de agua en las raíces, lo que puede causar pudrición. Es importante
tener paciencia y dejar que el cacto florezca a su propio ritmo. Siendo una planta de larga vida útil (algunas especies
pueden llegar hasta 7 años), el período de floración puede tardar en ocurrir. Mantener los cuidados y hacer podas regulares puede ayudar a acelerar el proceso.