Ubicada en el interior de São Paulo, esta
casa de campo de
150 m² recibió un proyecto paisajístico firmado por
Renata Guastelli – del elenco
CASACOR SP –, que equilibra estética y funcionalidad, creando un ambiente acogedor e integrado a la arquitectura. Con un estilo que mezcla referencias mediterráneas y tropicales, la composición valora elementos naturales y estructurales, garantizando comodidad y privacidad.
(Miro Martins/Divulgação)
El proyecto se inspiró en el gusto del cliente por
referencias italianas, buscando traducir esta estética al contexto brasileño. Para ello, se eligieron especies vegetales que equilibran un estilo clásico con un enfoque contemporáneo y funcional.
(Miro Martins/Divulgação)
La
entrada principal se destaca por el contraste entre
ventanas azules y paredes de ladrillos blancos. El
pergolado de madera, rodeado de
enredaderas como el
zapatito-de-judía, proporciona sombra y frescor. El
camino de piedras irregulares, intercalado por
lavandas,
geranios y
pampas, conduce al jardín, creando un recorrido fluido y sensorial. Algunas
frutales, como
pitanga, fueron incorporadas al espacio, así como una
huerta especial, trayendo un toque de practicidad al paisajismo.
(Miro Martins/Divulgação)
El proyecto contempla espacios de descanso y contemplación. Bajo la pérgola, sillas de fibra sintética promueven calidez, mientras que la
vegetación estructurada, con cipreses italianos y palmeras, define áreas sin comprometer la circulación.
(Miro Martins/Divulgação)
Una fuente de mármol blanco añade un elemento de destaque y movimiento al paisajismo. Los caminos de piedra intercalados con césped conectan diferentes puntos del jardín, reforzando la integración entre los espacios. La elección del
pampas verde en la entrada contribuye a una transición natural y orgánica en el recorrido.
(Miro Martins/Divulgação)
En la parte trasera, la piscina con deck de madera se integra armoniosamente al jardín. Tumbonas dispuestas bajo sombrillas ofrecen comodidad, mientras que cipreses estratégicamente posicionados aseguran privacidad sin comprometer la iluminación natural. El espacio fue diseñado para favorecer momentos de descanso y bienestar.
(Miro Martins/Divulgação)
La selección de plantas incluye
lavandas, geranios, pampas, cipreses italianos, palmeras y especies frutales, garantizando un jardín dinámico y de fácil mantenimiento. Las especies fueron elegidas para proporcionar floración a lo largo del año y crear un aspecto atemporal. Además, se creó un rincón especial para homenajear a la suegra del cliente, haciendo el proyecto aún más personalizado y afectivo.