Un jardín sensorial de 10 mil m², creado e implantado en solo 20 días, fue pensado para traducir las vistas exuberantes y el clima montañoso de
Teresópolis. Firmado por la paisajista
Ana Veras, del elenco
CASACOR Río, el jardín tiene la propuesta de ofrecer
bienestar a los habitantes del condominio a través de la integración con la naturaleza. Marcado por caminos sinuosos, el proyecto alberga
lantanas perfumadas, que atraen polinizadores como mariposas y la abeja Jataí, y cientos de
lavandas, que resultan en un aroma inconfundible. El paisajismo también alberga un huerto con
jabuticabeiras, pitangueiras, mini pitanga y amoreiras, todas identificadas con placas para acercar a los habitantes de la flora local.
(Robson Oliveira/CASACOR)
El proyecto fue planificado para florecer en diversas épocas del año. “La idea fue crear un jardín que pudiera ser percibido de todas las formas: el perfume de las flores, el sonido de la fauna, el toque de las hojas, los colores vibrantes y hasta el sabor de las frutas cosechadas en el huerto”, explica Ana Veras. Especies como
manacá-de-cheiro,
capim-do-Texas,
quaresmeira,
bougainville,
sete-léguas,
manacá-da-serra,
hamamelis y
agapanto colorean los espacios con púrpura, rosa, berenjena y lila. Con excepción del
capim-do-Texas y del
hamamelis, todas son nativas de Brasil.
(Robson Oliveira/CASACOR)
“Nuestro mayor desafío fue sortear el
gran volumen de lluvias de verano, época de la implantación del proyecto, que dejó los canteros inundados y los taludes resbaladizos”, dice Ana. Para crear áreas sombreadas y suavizar los desniveles del terreno, Ana Veras plantó
aléias de pau-mulato y
jacarandá-mimoso, además de
ipês. Las
azaleas funcionan como “barandilla natural” y árboles de mediano porte fueron implantados en los taludes para equilibrar el paisaje.
(Robson Oliveira/CASACOR)
“Hice hincapié en incluir
especies que trajeran la fauna de vuelta, como las amoreiras cercanas a la sede, que hoy reciben aves e incluso la seriema Amora, nuestra visitante ilustre”, cuenta la paisajista. “Es gratificante ver que el jardín no solo se contempla, sino también
se vive y
se habita.”
(Robson Oliveira/CASACOR)