Estas plantas ayudan a alejar el mal de ojo, proteger la casa y renovar las energías. Ve cómo usarlas en la decoración y en el paisajismo.
Presentado en 8 ene 2026, 11:00

Comigo-ninguém-pode: como cuidar da planta e usar na decoração (The Spruce / Krystal Slagle/CASACOR)
La ruda es, sin duda, una de las plantas más conocidas cuando se trata de protección energética. Tradicionalmente se usa para alejar la envidia, el mal de ojo y las malas vibraciones, y se considera una planta de fuerte poder espiritual. En paisajismo, la ruda suele colocarse cerca de la entrada de la casa o en macetas cerca de puertas y ventanas. Se cree que, al marchitarse repentinamente, ha absorbido energías negativas del proyecto. Además del simbolismo, es una planta rústica, que requiere pocos cuidados y se adapta bien al cultivo en macetas.
Muy popular en casas brasileñas, la espada de San Jorge es símbolo de protección, fuerza y resistencia. Sus hojas largas y puntiagudas representan, simbólicamente, la capacidad de "cortar" energías negativas. Es una de las mejores opciones de plantas para alejar el mal de ojo en proyectos internos, ya que tolera poca luz y necesita riegos espaciados. Puede usarse en macetas en el vestíbulo, en la sala de estar o incluso en pasillos, componiendo una decoración moderna y llena de significado.
Con un nombre bastante sugestivo, comigo-ninguém-pode es considerada una planta de defensa espiritual poderosa. Su presencia simboliza la protección del hogar contra malas intenciones y envidia. Se destaca por su aspecto ornamental, con hojas grandes y manchadas, siendo bastante utilizada en la decoración de interiores. Sin embargo, es importante recordar que es una planta tóxica, por lo que debe mantenerse fuera del alcance de niños y mascotas.
La albahaca va mucho más allá de la gastronomía. En diversas culturas, se la asocia con la prosperidad, la protección y la armonía emocional. Es una planta que ayuda a equilibrar las energías de la casa, promoviendo ligereza y bienestar. En paisajismo, la albahaca puede cultivarse en macetas en la cocina, en el balcón o en huertos domésticos. Además de alejar el mal de ojo, también perfuma el proyecto y puede usarse en la preparación de recetas, uniendo utilidad y simbolismo.
El romero es conocido por sus propiedades energizantes y protectoras. Se asocia con la claridad mental, la vitalidad y la purificación de los proyectos, siendo una excelente opción para quienes buscan alejar energías negativas. Muy utilizado en jardines, balcones e incluso en macetas dentro de casa, el romero prefiere lugares bien iluminados. En paisajismo, su forma delicada y aroma característico contribuyen a crear espacios acogedores y llenos de significado.
La sálvia se utiliza tradicionalmente para limpieza energética y espiritual. Quemar sus hojas secas es un ritual común para alejar vibraciones negativas, pero la planta viva también lleva este simbolismo de protección. En paisajismo, la sálvia puede incorporarse a jardines aromáticos o cultivarse en macetas cerca de ventanas y entradas. Su aspecto discreto y elegante combina bien con propuestas contemporáneas y naturales.
La pimenteira es considerada una planta de protección contra la envidia y el mal de ojo, especialmente cuando se cultiva con frutos. Popularmente, se cree que, al marchitarse o secarse, ha absorbido energías negativas direccionadas al proyecto o a sus habitantes. Es una planta versátil, que puede usarse tanto en áreas externas como internas bien iluminadas. Además del simbolismo, sus frutos aportan color y un toque vibrante a la decoración.
El bambú de la suerte es símbolo de protección, equilibrio y buenas energías, especialmente asociado a la filosofía del feng shui. Representa crecimiento, flexibilidad y prosperidad. Muy usado en proyectos internos, el bambú de la suerte se adapta bien a recipientes con agua o macetas con sustrato ligero. Es una excelente opción para quienes buscan plantas para alejar el mal de ojo sin renunciar a una estética limpia y sofisticada.
La lavanda es conocida por su efecto calmante, pero también se asocia con la protección energética y la armonía emocional. Su aroma suave ayuda a alejar pensamientos negativos y promueve una atmósfera de tranquilidad. En paisajismo, la lavanda es ideal para jardines, balcones y áreas externas bien soleadas. En macetas, puede usarse cerca de ventanas o áreas de descanso, creando un espacio acogedor y energéticamente equilibrado.