Descubre qué son la kombucha y el kéfir, sus orígenes, diferencias y beneficios para la salud. Ve cuál de ellas se adapta más a tu estilo de vida.
Presentado en 31 oct 2025, 10:00

Saiba o que são kombucha e kefir, suas origens, diferenças e benefícios para a saúde. Veja qual delas combina mais com o seu estilo de vida (Divulgação/Divulgação)
(Reprodução/Divulgação)
A pesar de tener finalidades similares, estas bebidas tienen orígenes, sabores y modos de preparación diferentes, lo que despierta curiosidad en quienes desean incluirlas en su día a día. En este artículo, exploramos las principales características de cada una, sus diferencias y los beneficios que ofrecen al organismo.
La fermentación es una de las técnicas más antiguas de conservación y preparación de alimentos. Civilizaciones antiguas ya producían bebidas fermentadas mucho antes de comprender los procesos microbiológicos por detrás de ellas.
SCOBY para kombucha: cultura simbiótica de bactérias e leveduras. (Freepik/Divulgação)
La kombucha tiene un origen rodeado de leyendas. Se cree que surgió en China, alrededor del 220 a.C., durante la dinastía Tsin, y era conocida como "elixir de la inmortalidad". La bebida se hacía a partir de la fermentación del té endulzado con una colonia de bacterias y levaduras conocida como SCOBY (sigla en inglés para Symbiotic Culture Of Bacteria and Yeast). Con el tiempo, la kombucha se extendió por Rusia y Europa del Este, haciéndose popular en Occidente solo en el siglo XX.
Grãos de Kefir. (Donald/Wikimedia Commons/Divulgação)
Por otro lado, el kefir tiene raíces en las montañas del Cáucaso, región entre Europa y Asia, donde pueblos antiguos lo utilizaban desde hace siglos como fuente de energía y salud. El nombre "kefir" proviene de la palabra turca keif, que significa "bienestar" o "vida buena". Tradicionalmente, se preparaba a partir de la fermentación de leche con granos de kefir — una combinación de bacterias ácidos lácticas y levaduras envueltas en una matriz gelatinosa.
A pesar de que ambas son bebidas probióticas, kombucha y kefir se distinguen tanto por los ingredientes como por el proceso de fermentación.
Kombucha. (Freepik/Divulgação)
La kombucha se hace con té negro o verde, azúcar y el SCOBY. Durante el proceso, que dura entre 7 y 15 días, las levaduras transforman el azúcar en alcohol, y las bacterias convierten este alcohol en ácidos orgánicos, resultando en una bebida ligeramente gaseificada y con sabor agridulce. Después de la fermentación, se pueden añadir frutas o hierbas para dar aroma y sabor — proceso conocido como segunda fermentación.
Kefir é uma bebida probiótica versátil que pode ser feita com leite ou água, oferecendo versões tanto cremosas quanto leves e refrescantes. (Reprodução/Divulgação)
El kefir, por su parte, puede hacerse de leche (de vaca, cabra, oveja o vegetal) o de agua con azúcar y frutas secas. En el caso del kefir de leche, el resultado es una bebida cremosa y ligeramente ácida, similar al yogur, pero más rica en micro-organismos. Por otro lado, el kefir de agua es una alternativa vegana y refrescante, con un sabor suave y ligera efervescencia natural.
Ambas bebidas ofrecen un perfil nutricional interesante, pero cada una tiene características específicas.
Kombucha. (Hyeongju Seo/Unsplash/Divulgação)
La kombucha contiene pequeñas cantidades de vitaminas del complejo B, ácidos orgánicos (como el acético y el glucónico) y antioxidantes provenientes del té. Su acción probiótica contribuye a la eliminación de toxinas y mejora de la digestión. Sin embargo, el contenido de azúcar residual puede variar según el tiempo de fermentación — cuanto más largo, menor cantidad de azúcar.
Kefir. (Freepik/Divulgação)
El kefir, por otro lado, es considerado más completo en términos nutricionales, especialmente en la versión hecha con leche. Proporciona proteínas, calcio, magnesio, vitaminas B12 y K2, además de contener una mayor diversidad de micro-organismos (hasta 30 tipos diferentes de bacterias y levaduras). Esta diversidad hace que el kefir sea un excelente aliado para quienes buscan fortalecer el sistema inmunológico y mejorar la salud intestinal.
Ricos em probióticos, kombucha e kefir ajudam a equilibrar a flora intestinal, fortalecem a imunidade e contribuem para o bem-estar geral do corpo. (Reprodução/Divulgação)
Los beneficios de kombucha y kefir van más allá de la digestión equilibrada. Ambas bebidas pueden reforzar la inmunidad, mejorar la absorción de nutrientes y contribuir al bienestar general.
Salud intestinal: los probíticos ayudan a equilibrar la microbiota intestinal, reduciendo molestias como hinchazón, gases y estreñimiento.
Inmunidad: al fortalecer el intestino — responsable de gran parte de la respuesta inmunológica —, las bebidas ayudan al cuerpo a combatir infecciones con mayor eficacia.
Desintoxicación natural: en el caso de la kombucha, los ácidos orgánicos ayudan en la eliminación de toxinas del hígado.
Salud ósea y muscular: el kefir de leche es una buena fuente de calcio y proteínas, esenciales para mantener huesos y músculos fuertes.
Bienestar mental: estudios indican que la salud intestinal está directamente relacionada con el equilibrio emocional, y el consumo regular de probióticos puede ayudar en la reducción de síntomas de ansiedad y estrés.
Introducir estas bebidas en la rutina es sencillo, pero requiere atención a la calidad y a la cantidad consumida.
Kombucha. (Freepik/Divulgação)
La kombucha se puede encontrar lista en varios sabores y marcas, pero también es posible prepararla en casa con un SCOBY saludable. Se recomienda consumir entre 100 a 200 ml por día, preferiblemente por la mañana o entre comidas, para favorecer la digestión.
Kefir. (Alison Marras/Unsplash/Divulgação)
El kefir puede ser incorporado al desayuno, en smoothies, vitaminas o como reemplazo del yogur en recetas. El consumo diario de un vaso (200 ml) es suficiente para obtener sus beneficios. Para aquellos que producen en casa, es importante lavar bien los granos y almacenarlos correctamente, manteniendo la higiene durante el proceso de fermentación.
CASACOR Publisher es un creador de contenido exclusivo, desarrollado por el equipo de Tecnología de CASACOR a partir de la base de conocimiento de casacor.com.br. Este texto fue editado por Yeska Coelho.