Arte y diseño se encuentran en las creaciones firmadas por la diseñadora
Bia Rezende, que lanzó, recientemente, un
sofá con brazo y una
mesa de centro en capas, que integran la colección
Gráfico — que ya cuenta con sillón, banco y sofá. Los lanzamientos reafirmaron el concepto de esta línea de mobiliario, donde la forma es el punto de partida. "Así como en las piezas anteriores, la forma es protagonista y refuerza el compromiso de la serie con la inversión de una de las máximas más famosas del diseño moderno. Aquí, es la función la que se moldea a la forma — y no al revés", explica la diseñadora. La inspiración para las nuevas piezas proviene de investigaciones gráficas hechas a mano, que resultaron en
dibujos geométricos rigurosos. El
arte, de hecho, forma parte de la vida de Bia desde la infancia. Ella
hizo sus primeras telas, esculturas y estudios de dibujo a los siete años y nunca más paró. Entonces, para crear los últimos lanzamientos, recurrió a herramientas bastante conocidas por ella, como escuadras, compases y reglas. "El punto de partida es siempre la
geometría redonda: círculos, curvas, volúmenes continuos y cerrados. A partir de estas formas, surge la reflexión sobre su fuerza funcional en la vida cotidiana", afirma.
Coleção Gráfico, por Bia Rezende (divulgação/CASACOR)
De acuerdo con Bia, el
sofá con brazo surgió a partir de pedidos recurrentes de clientes y socios de su estudio. La nueva pieza mantiene el mismo rigor estético y constructivo de la silla Gráfico — marcada por un porte elegante y minimalista, además de la armonía entre las formas y
colores. La estructura lineal se destaca por la integración sutil del respaldo lateral, que surge como una continuación natural del lenguaje gráfico de la colección. La pieza equilibra la comodidad del uso cotidiano y una presencia escultórica en los proyectos.
Coleção Gráfico, por Bia Rezende (divulgação/CASACOR)
Por su parte, la
mesa de centro es una reinterpretación de la antecesora, la mesa lateral, que dio origen a toda la colección. Antes, la pieza se fragmentaba en módulos independientes y ahora, el diferenciador está en la integración en la que tres alturas diferentes se funden en un único mueble. Cada nivel parece emerger sobre el otro, creando un juego dinámico de volúmenes y proporciones.
Formas y
colores son los principales elementos de estos nuevos muebles, que prescinden de texturas o adornos. "Es una elección deliberada que coloca el diseño en el centro del proceso creativo", dice Bia. La diseñadora afirma, además, que con estos lanzamientos, la colección Gráfico sigue como un ejercicio visual que desafía el orden racionalista del diseño.