Jardim dos Chefs, de Catê Poli e João Jadão para a CASACOR São Paulo 2019 (Evelyn Muller)
El contacto con la naturaleza ya no es una simple moda, sino que se ha convertido en una necesidad y una forma de satisfacción personal. No es casualidad que los bosques urbanos se estén multiplicando en los hogares de todo el mundo. Junto a este deseo, los huertos familiares también ganan cada vez más espacio y nuevos adeptos. Combine lo útil con lo agradable, acercándose un poco más al verde mientras cultiva alimentos, hierbas y especias libres de pesticidas. Los arquitectos paisajistas
João Jadão y Catê Poli son fanáticos de esta práctica e incluso diseñaron el Jardim dos Chefs, en
CASACOR São Paulo 2019 . El espacio de 250 m² contó con un huerto especial, realizado en honor a los chefs Janaína y Jefferson Rueda, socios del Bar da Dona Onça, A Casa do Porco y Hot Pork, en la capital de São Paulo. El jardín aprovechó los árboles locales y aportó una composición con follaje y especies tropicales, así como una selección de árboles frutales, flores comestibles y especias.
Respecto a la plantación, el dúo afirma que se puede realizar directamente en el suelo o en macetas. João Jadão advierte que, al plantar en macetas, éstas deben tener al menos 30 x 30 cm. “Las macetas pequeñas no retienen suficiente tierra, nutrientes ni humedad. Por tanto, no duran mucho”, explica.
¿Qué plantar?
Para los principiantes, João Jadão es franco y afirma que las hortalizas son difíciles de cultivar. La mejor opción sería empezar con especias como albahaca, romero, salvia, limoncillo, orégano y tomillo. En el caso de la albahaca, por ejemplo, es posible plantar la semilla o coger ramas de plantas adultas. Lo ideal es plantarla en temperaturas cálidas. “El riego hay que hacerlo todos los días para que el suelo esté siempre húmedo. Las hojas se pueden cosechar en aproximadamente dos meses”, dice Catê. El romero requiere un riego más frecuente al inicio de la siembra, volviéndose más espaciado con el tiempo. “Después de tres meses, ya es posible cosechar. Pero no quites toda la rama, para no perjudicar el crecimiento de las demás”, explica el paisajista.
Otros cuidados
Para que la siembra y la cosecha sean satisfactorias, el dúo destaca que es necesario contar con tierras bien fertilizadas y con buena cantidad de materia orgánica. “Tiene que estar suelto y no puede ser arcilloso ni arenoso”, explica João. Además, el tiempo de recolección depende de cada especie. Eso sí, no olvides regar, esponjar y, si es necesario, aplicar pesticidas para evitar posibles plagas. Preferiblemente naturales. “Tenemos algunas elaboradas con tabaco que se adaptan muy bien a esa misión y no causan daño”, revela Catê Poli. “Plantar, cuidar, ver crecer el alimento hasta el momento en que está en el plato es muy especial. Toda la familia puede participar y vivir este proceso”, concluye.