Ubicado en Copacabana (RJ), este micro departamento de apenas
25 m² pertenece, desde hace mucho tiempo, a una familia que vive en Brasilia. Con los viajes cada vez más frecuentes del hijo del matrimonio a la capital de Río, especialmente durante largas vacaciones y vacaciones, surgió la necesidad de invertir en una
renovación completa para hacer la propiedad más cómoda, bella y funcional. Para esta misión intervino el arquitecto
Rodolfo Consoli . “El cliente pedía un
piso luminoso, con cocina integrada y un
baño cómodo , además de mucho espacio de almacenamiento, muchos enchufes y una ventana con persiana incorporada para minimizar la incidencia del sol en la fachada durante toda la tarde” , revela.
Después de la renovación, el baño cambió de lugar con la cocina, que quedó abierta al dormitorio. También se revirtió toda la parte hidráulica para viabilizar el nuevo trazado de la planta.
Según el arquitecto, la intención del proyecto era, ante todo, crear un apartamento de fácil mantenimiento, con un generoso banco de trabajo (delante de la cama) y un banco en la cocina frente al dormitorio, con dos taburetes altos.
“El cliente puede cocinar o preparar bebidas mientras recibe a dos amigos” , afirma Rodolfo.
“La cama de matrimonio también tiene una cama individual integrada en la parte inferior para acomodar a un huésped ocasional”, añade.
Rodolfo también destaca el uso del mismo revestimiento cerámico en la zona de dormitorio y cocina, y en todo el cabecero de la cama. “
Hacía tiempo que quería hacer una cabecera de paneles de yeso cubierta con azulejos, pero me preocupaba que el resultado pareciera demasiado frío. Como el cliente aceptó la idea, decidí ponerla en práctica combinando un tono tierra con baldas de madera, tanto en los laterales como en la parte superior, para hacer la composición más cálida y acogedora”, explica.
Otro punto a destacar del proyecto es la cocina integrada en el dormitorio, que, a pesar de ser ultracompacta, cuenta con un microondas integrado en la carpintería e incluso una lavadora. En la paleta de colores, todos los revestimientos, acabados de carpintería, pintura, adornos y muebles fueron diseñados para crear una unidad de colores basada en una base neutra y terrosa, pero siempre explorando diferentes texturas y patrones para que el ambiente no se vuelva monótono. Para delimitar la zona de noche, la alfombra, por ejemplo, presenta rayas en los colores del proyecto, al igual que la ropa de cama de lino.
La ventana con oscurecedor incorporado dispone de una cortina de lino color hueso para filtrar la luz natural con ligereza y suavidad. “Incluso el cuadro del artista Calos Raffaeli en la pared detrás de la cama habla de los tonos terrosos del proyecto”, concluye.