En este apartamento de 200 m², ubicado en Ipanema (RJ), la arquitecta
Vivian Reimers integró la cocina con las áreas sociales para aportar más fluidez a la propiedad. Entre diseño y construcción, todo estuvo listo en aproximadamente ocho meses.
Los propietarios son un matrimonio con tres hijos adultos que viven en el extranjero. En el proyecto una de las prioridades era contar con cuatro
dormitorios que ofrecieran comodidad y privacidad para cada miembro de la familia.
"Como no fue posible obtener cuatro suites, priorizamos el dormitorio de la pareja. Para ellos diseñamos un dormitorio con
baño privado y un amplio closet. Considerando que la mayor parte del tiempo los niños están fuera de casa y para brindar mayor comodidad A la suite principal conectamos la habitación con un segundo baño que también funciona como baño canadiense”, explica Vivian.
Lo más destacado de este proyecto, sin duda, es el área social. En el proyecto original, el espacio para la
cocina era muy pequeño en comparación con el salón y el comedor. Además, carecía de ventilación e iluminación natural.
“Aprovechando que a los propietarios les encanta cocinar y que utilizan este placer como excusa para recibir amigos en casa, optamos por trabajar con una cocina completamente abierta e integrada al área social a través de la encimera que sirve de área de preparación y lugar para las comidas", dice Vivian.
El banco también conecta con el mueble bar, realzando visualmente el espacio y sirviendo como zona de apoyo para el comedor.